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Puerto Rico

El gobierno de los Estados Unidos le ha fallado por generaciones a sus ciudadanos en Puerto Rico. Desde la desastrosa respuesta al Huracán María hasta los terremotos más recientes que han azotado la isla, nos recuerdan una y otra vez el fracaso del gobierno federal para considerar al pueblo puertorriqueño como iguales, al no aplicar nuestros ideales estadounidenses a todos los ciudadanos y compartir de forma equitativa los beneficios, los privilegios y las protecciones que deberían ser comunes a todos los ciudadanos estadounidenses. Joe sabe que esto tiene que cambiar. El cree que ya es hora de comenzar a tratar a nuestros hermanos y hermanas de Puerto Rico con el respeto, la dignidad y el apoyo que demandan nuestros ideales estadounidenses.

Joe cree que el gobierno federal debe hacer su parte para ayudar al pueblo de Puerto Rico a recuperarse de los desastres naturales y las crisis económicas. Él le ha exigido a la administración de Trump que restablezca la ayuda para catástrofes que la administración ha retenido caprichosamente, que justifique sus políticas crueles respecto a los pagos para la recuperación y que le ponga fin a los onerosos requisitos que ha establecido para la ayuda. Él cree que el gobierno federal debe elaborar de inmediato una estrategia a largo plazo que reconstruya Puerto Rico de manera que proteja la isla de las amenazas singulares que enfrenta debido al cambio climático y los desastres naturales.

Joe ha exigido al gobierno federal que restablezca las inversiones críticas en servicios de salud y de salud mental. Está decidido a llevar paridad y equidad a servicios, tales como Medicaid, los beneficios de SSI, los programas educativos, la asistencia alimentaria federal y otros servicios públicos de los que depende Puerto Rico. Él cree que debemos proteger estos programas de los recortes presupuestarios para apoyar al pueblo de Puerto Rico en su recuperación de los desastres naturales y las crisis económicas.

Joe reconoce las inestimables contribuciones que los puertorriqueños hacen a los Estados Unidos, en especial aquellos miembros del servicio militar y veteranos que han defendido nuestra nación con valentía. El está luchando por expandir el acceso al cuidado de la salud y de la salud mental a todos los veteranos. Propone aumentar las inversiones en la defensa de los pacientes, a través de la ampliación de la asistencia legal para reducir las barreras que enfrentan los veteranos a la hora de acceder a sus beneficios y del fortalecimiento de los programas de certificación y capacitación laboral para civiles.

Joe comprende el impacto que los defectos de la ley PROMESA ha tenido sobre la isla y ha exigido reformas para afrontar estos impactos. En especial, ha pedido que se les permita que los puertorriqueños tomar sus decisiones cotidianas, en lugar de que lo haga una junta de control no electa, ni responsable; que cesen los pagos de la deuda hasta que se realice una auditoría independiente de la junta de control; que se terminen las severas medidas de austeridad; y que se le de preferencia a la protección de pensiones y programas educativos y de salud críticos, en vez de priorizar los pagos de la deuda.

Por sobre todo, Joe reconoce que durante demasiado tiempo hemos impuesto decisiones al pueblo de Puerto Rico contra su voluntad y sin su consentimiento. Cree que debemos dejar de tratar a Puerto Rico como una colonia y, en su lugar, tratar a su gente con el mismo respeto y dignidad que merecen todos los estadounidenses, comenzando con la autodeterminación. Joe apoya el deseo del pueblo puertorriqueño de determinar su estado legal en afiliación con los Estados Unidos y está comprometido a ser su compañero en dicho proceso. Él cree que deben participar y tener voz y voto en las decisiones que afectan su futuro.